Historia inventada; Secuestro de una bella dama que es rescatada y acaba con un intenso romance... parte 4
La bella y dulce Sheila sigue estando fuertemente atada y amordazada de forma muy cruel y salvaje y con varias esferas metálicas metidas dentro de sus torturados y doloridos genitales, presionándola desde dentro sin posibilidad de poder librarse de esas malditas esferas que por cierto son de gran calibre, varias de ellas más gruesas que una bola de billar... Y la dulce y bella Sheila no puede librarse de semejante tortura infernal... no puede quitárselas ella sola porque tiene todo el cuerpo muy bien atado y sus genitales cada vez le duelen muchísimo más... y eso que se las acaban de introducir .. Y pensando se lamenta... ¿Qué narices he hecho yo para merecer semejante tortura? Por favor sácame estas bolas metálicas de dentro de mi culo, me vas a reventar el ano y el coño, no podré sentarme ni en seis meses...

Sheila
mira fijamente a su secuestrador con sus bellos ojos azules totalmente
abiertos...No me mires así bonita, la verdad es que estás muy guapa así,
bien amordazada... Te duele el culo, ¿ verdad? míralo por el lado
bueno... tendrás orgasmos intensos y repetitivos, uno detrás de otro ...
No debe ser tan malo llevar varias bolas de metal dentro del culo,
guapa y lo mejor de todo es que te estás excitando cada vez más... que
lástima no poder follarte ahora... no me queda espacio libre para poder
penetrarte de nuevo querida... Ha llegado el momento de probar un
nuevo artilugio con tu cuerpo... vas a recibir una serie de descargas
eléctricas que te provocarán toda clase de sensaciones, a través de tus
zonas más sensibles como tus tetas, tus orejas y tus genitales por
supuesto... poco a poco te irás excitando cada vez más
Aquí tengo unas cuantas pinzas de cocodrilo para poder presionar ciertas partes delicadas de tu maltrecho cuerpo desnudo, las zonas ideales serían tus gruesos pezones, tus orejas, y tu coño también, pequeña zorra entrometida
MMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMPPPPFFFF !!!!! Vuelve a chillar la pobre Sheila mientras el secuestrador le coloca esas pinzas presionando las zonas de su cuerpo que ha dicho antes pero cuando se dispone a colocarle las pinzas en los lóbulos de las orejas no puede por que lleva pendientes de perlas y no le presiona con fuerza en ambas orejas... Entonces Sheila vuelve a pensar Joder, maldita sea, mátame de una vez ya... prefiero morir antes de que me tortures así ¿ como narices me va a colocar esas pinzas en las orejas?? seguramente no me las puede enganchar por culpa de las perlas...
El
secuestrador le engancha las pinzas justo en la aguja que atraviesa la
oreja con ambos pendientes, por detrás de las orejas... También le
pellizca ambos pezones y los labios vaginales y comienza a soltar
descargas eléctricas, primero a baja intensidad...
¡¡¡ GGGGGGGMMMMMMMMMMMMMM!!!!!
La dulce Sheila abre más sus bellos ojos azules y comienza a chillar a través de la mordaza mientras la corriente le llega a través de esas pinzas... Tras esa primera fase continua con otra serie de descargas cada vez más intensas hasta que la pobre Sheila cae desmayada... Entonces el secuestrador aprovecha para quitar todas las pinzas y la obliga a levantarse del suelo, pero la chica no puede porque tiene todo el cuerpo muy bien atado... y ese cabrón decide llevársela a rastras agarrándola directamente del cabello...
Sheila yace de nuevo tumbada en ese apestoso y duro colchón fuertemente atada, salvajemente amordazada y con el trasero lleno de esferas metálicas presionando su zona íntima desde sus entrañas y con un intenso dolor en esa zona... Y eso que ella pensaba que solamente iba a ser retenida durante una noche... pero nada más lejos de la realidad... han pasado casi dos semanas y todavía permanece inmovilizada con las mismas cuerdas y con la misma mordaza bien adherida a su rostro durante todo ese tiempo y sin poder zafarse de su secuestrador...
MMMMMMMMMMMMMFFFFFFFFFFFFFF- grita de nuevo esta pobre chica... en realidad lo que ella desea es que le quiten esa tremenda mordaza ya que le está empezando a dificultar la respiración: una pelota tan gruesa y dura encajada dentro de la boca y totalmente sellada con cinta adhesiva es la peor de las humillaciones por la que la han hecho pasar... De repente el dueño vuelve a escuchar los gemidos de Sheila y cogiéndola de la cara le da un beso en la frente...
Bien mi pequeña Sheila... la verdad es que hasta ahora no me atrevido a decir tu nombre... Bonito nombre, eres muy guapa y me he visto obligado a mantenerte aquí dentro completamente atada y amordazada, pero era necesario hacerlo, créeme, Nunca he recibido la visita de una intrusa tan bonita y que al mismo tiempo esté tan buena como tú... Vas a permanecer con esa boca bien tapada durante mucho tiempo pero me das lástima así que he decidido sacarte todas esas bolas metálicas del culo, para poder follarte de nuevo... Te voy a desatar las piernas para que puedas sentarte en el retrete y expulsar todas esas bolas que llevas dentro , así que calladita y colabora, ya queda menos..




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